![]() |
| Enseña a tus hijos a ganar. |
Desde niños nos dejan algo claro: “no siempre se gana” o “hay que saber perder”. Y regularmente esta enseñanza llega luego de que lloriqueamos un poco o hacemos berrinche al perder en algún juego de competencia.
Ahora que soy adulta y madre, acepto que he repetido esa enseñanza con mi hija, pero luego de pensar un poco llego a la conclusión de que nos enseñan a perder, pero jamás nos enseñan a ganar y entonces cuando tenemos un triunfo en la vida no sabemos cómo reaccionar, o peor aún, cuando algún ser cercano triunfa nuestra actitud se vuelve de envidia, chantaje o rechazo. Creo que es por eso que a muchos, apenas tienen un logro “se les sube a la cabeza” y luego se andan “cayendo de la tablita” que apenas asciende. No estamos preparados para seguir siendo humildes pese a todo y los demás tampoco aceptan con facilidad que alguien gane.
Mi generación fue instruida para que ante el desafío de una competencia, fuéramos preparados “por si pierdes”, para que supiéramos reaccionar, sobreponernos y no caer en la tragedia, lo cual me parece muy bueno, porque creo que eso me ha ayudado realmente en este camino largo de la vida; pero me habría gustado que me enseñaran también a ser feliz y no sentirme culpable cuando tengo un logro, porque de verdad que eso lo he tenido que aprender sola a base de tristezas y topes en la pared.
Hoy, inculco a mi hija las ganas de ganar, de lograr lo que se proponga y hacer lo que quiera sin lastimar a nadie. Le platico de la vida, de ser feliz con los logros del prójimo y no sentir envidia, porque es bonito que cada quien haga lo que le gusta y ser próspero en ello, porque no todos somos iguales ni debemos triunfar igual ni en lo mismo. Y cuando pese a todo, las circunstancias no nos permiten ganar, entonces se vale intentar de nuevo, porque para eso estamos aquí, para luchar por nuestra propia felicidad y esa es una tarea que se logra cada día y a cada minuto con esfuerzo.
