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| Hablando sobre los Reyes Magos. |
Mi hija, como muchos niños, jamás había preguntado ni dudado sobre la existencia de los Reyes Magos, o por lo menos eso nos hacía creer. Ahora que recién entró a la secundaria, confieso mi temor de que alguien se burlara de ella y le dijera la verdad de forma ruda, así que comencé a plantearme desde hace meses, la respuesta que daría al llegar el momento.
Hace pocas semanas empezó a tocar el tema con recurrencia, lo que me pareció muy bueno, pues considero que decirles “la verdad” en temporada navideña no es el mejor momento. Así las cosas, sacó el tema algunas veces y yo aún no estaba preparada ni encontraba la forma de seguirle a la plática.
El domingo pasado, se acercó a mi mientras yo doblaba alguna ropa, comenzó a charlar y así llegó nuevamente el asunto. Entonces, decidí no alargar más y esto fue lo que le ocurrió:
¿Sabes el significado de que los Reyes Magos traigan juguetes a los niños?, le pregunté, respondió que sí y ella misma me contó la historia del porqué ocurre; luego de eso le expliqué que así los Reyes Magos en aquél momento pensaron que sería bonito que todos los niños y niñas del mundo recibieran regalos en esa temporada, pero como era prácticamente imposible que ellos lograran esa hazaña decidieron nombrar ayudantes.
Seguí explicando que esos ayudantes no podían ser cualquier persona, "debían ser aquellos que quieran mucho a los niños y niñas que recibirán los regalos", agregué. De esta manera, todas las personas al convertirse en papás, recibimos el distinguido nombramiento de “Ayudante de los Reyes Magos”. "Esto significa que los Reyes Magos sí existen y mientras TU sigas creyendo, ellos te seguirán dejando regalos cada 6 de enero", agregué.
Por supuesto, antes de terminar mi speech ella ya estaba en un mar de lágrimas. Le dije también que ella en su momento tendrá la fortuna de hacer feliz a sus hijos y que conocerá lo maravillosa que es esa experiencia, "entonces me entenderás que es algo que hicimos por amor y que queremos continuar así", dije.
Entre sollozos preguntó si podía seguir dejando su cartita y le respondí: Por supuesto, siempre dejarás tu cartita bajo el árbol y cada mañana del 6 de enero habrá un regalo para ti.
No cabe duda que crecer duele… ¡y mucho!
